Secuelas (X)
Caro despertó sobresaltada, al oír un ruido.
Se levantó y encendió la luz, parpadeando, deslumbrada. Miró el reloj, ¡las dos y media! ¿Sería Marcia?
Se levantó y bajó.
Daniela, a oscuras y con la puerta del frigorífico abierta, comía todo lo que encontraba.
- ¡Dani! ¿Qué haces?
La niña miró a su madre y se echó a llorar.
- ¡Pero hija! ¿Por qué no me despertaste? No son horas de comer. Anda, siéntate aquí.
Daniela lloraba y lloraba, y Carolina no sabía qué hacer. Optó por lo más obvio: cerró la puerta de la nevera y puso agua leche a calentar para la niña.
- Dani, no puedes levantarte a comer; es imposible que tengas hambre y comer de esa manera no es sano.
- ¡Es que me siento tan sola! ¡Quiero ver a Lara, quiero ver a papá, quiero ver a Mayte! – Caro se acercó y abrazó a su hija.
- ¿Qué pasa aquí? – Con los ojos cargados de sueño, Marcia apareció por la puerta. – ¿Estás haciendo una fiesta de pijamas sin avisarme? ¿Y sin apio? ¡Vaya fiesta de porquería!
Muy a su pesar, Daniela rió.
- No es una fiesta, Marcia; es que Dani echa de menos a su familia y se levantó, eso es todo.
- Bueno, pues ya que estamos todas levantadas, me uno a eso de la leche caliente, ¿puedo?
Caro miró a la niña, sin saber qué decir.
- Claro, tía Marcia. Coge las galletas. El apio sabe fatal mojado en leche.
Marcia cogió las tazas, la leche y Caro la caja de las galletas.
- ¿Sabes, Dani? Nosotras también perdimos a nuestro padre cuando teníamos más o menos tu edad. Fue muy duro.
- ¿De qué murió el abuelo?
- Tu abuelo era bombero, y muy valiente, como todos los bomberos. Hubo un accidente, y se murió, es todo. No hay que recordar nada más. Al principio llorábamos todos los días, ¿te acuerdas, Marcia? Al levantarnos de la cama y ver que ya no estaba, ¡hacía un daño! Después te acostumbras. No es que no te duela, no deja nunca de doler; pero te acostumbras. La vida sigue y los que quedamos tenemos que seguir con ella. Habrá días que te encuentres furiosa y que parezca que no lo podrás soportar; pero cada vez serán menos. Y además, los muertos nunca se van. Si te acuerdas de ellos, siempre viven entre nosotros.
- ¿ Lara me ha perdonado, entonces?
- Claro que sí; Lara sabía que hablabas por hablar; los hermanos suelen decirse muchas cosas que en realidad no sienten. No te preocupes. Pero lo que no puedes hacer es levantarte a comer de noche, Daniela. No es bueno para ti ni para nadie. Lo mejor que puedes hacer es despertarnos…
- Oye, que es tu hija, ¡que te despierte a ti!
- Gracias por tu ayuda, Marcia. – Dani se reía, viendo a las dos hermanas discutir en broma. – Pues me despiertas, y hablamos. Pero no vuelvas a levantarte de noche a comer. ¿Sabes que eso es una enfermedad? Puedes acabar en el hospital otra vez.
- ¡Yo no quiero volver al hospital!
- Ya me lo supongo, por eso te aviso. ¿Sabéis qué? Que estoy desvelada del todo, así que me voy a la sala, siempre estaré más cómoda que en la cocina. ¿Alguien viene? ¡El último recoge la mesa!
Salieron corriendo de la cocina, peleando por llegar primero al sofá. Al dejarse caer, las tres reían; parecía que Daniela había olvidado sus penas. Pusieron la televisión, y se acurrucaron juntas, con los pies encima de la mesa.
Carolina miró a su hija, que se acurrucaba junto a ella; respiró hondo y pensó en Javier, sólo le faltaba él para ser completamente feliz.


jajajaja, aquí está el X….y no es nada XXX
Pobrecito papá de las gemelas.
Jajaja… nada, no da la talla, no llega ni a XS. Es que estas modelos pasan mucho jambre… pobriñas…
¡OS VOY A DEJAR SIN FINAL DE LA NOVELA HASTA QUE VUELVA A ESPAÑA, POR BURRAS!
La verdad es que tienes razón… reconozco que somos malas malísimas.
Cuando vuelves??????
Y no te enfades mujer …………..
Vaya no se lo llevo el huracán………!!!!!!!!!!!!!! je je je, estaria en el refugio???????????????
Y es verdad……… a esa edad que eres una cria perder al papa es un palo………Pero con la ayuda de mama Caro y tita Marcia lo superara..
Llego el próximo lunes, pero no creo que esté en condiciones de escribir nada hasta el miércoles, por lo menos.
tu si que eres mala pécora…..jijiji
Perdón, hasta el jueves (y no lo digo por mañana)