Secuelas (IX)
- ¿Se ha dormido?
- No creo; yo la acabo de dejar despierta. ¿Sabes que me ha dicho? Dice que tiene pesadillas casi todas las noches. Me ha preguntado si podía acudir a su lado si tenía miedo.
- ¡Pobrecilla! Lo ha pasado realmente mal. Me comentó el pediatra que posiblemente necesite ayuda de un profesional; aún le quedan secuelas.
- Las secuelas le quedarán de por vida; ten en cuenta que ha perdido a su familia. Volverá a reír, volverá a ser feliz, pero quedarán cicatrices y secuelas; ¿ya no recuerdas, lo que es perder a un padre?
- Eso no se olvida nunca, Caro. – Marcia bajó los ojos.
- Pues añádele el perder al resto de tu familia. Claro que necesitará ayuda profesional. Esto segura de que Alejandro podrá ayudarme en eso.
- Hablando de Alejandro. – Marcia miro a su hermana, con la mirada radiante. – ¿No te parece curioso que también tenga ganas de ser padre?
- Pues no sé, Marcia. Parece que hay una edad en la que todo el mundo tiene deseos de formar una familia.
- Todos menos tú.
- No te creas; cuando jugaba con Carlitos (ya sabes, el primo de Cris), sentía que me hervía la sangre. Me encantaría tener otro hijo. Al fin y al cabo, a Daniela no la disfruté. – Caro se quedó pensativa.- Sí; otro niño sería perfecto.
- Podrías adoptar…
- No me importaría; pero me encantaría disfrutar de la maternidad en todas sus épocas, desde el principio. – Caro se estiró en el sofá. – ¡En fin! Ya veremos lo que pasa. ¿Y tú?
- Desde que salí de casa llevo dándole vueltas a una idea que no para de rondarme por la cabeza desde hace tiempo. Estoy ya cansada de mi vida y me voy haciendo mayor. Los contratos llegan cada vez más espaciados y las nuevas generaciones vienen pisando fuerte, muy fuerte, y yo no quiero empezar a anunciar cremas para las primeras arrugas.
- ¿Y qué vas a hacer?
- Ya sabes que estuve diseñando una línea de bolsos, ¿verdad? Pues se los mandé a varios conocidos que trabajan en el mundo de la moda y les han encantado. Así que me haré diseñadora, no es difícil. Podría instalarme cerca de aquí; he visto que la casa que está pegada a la tuya se vende. ¿Te importaría tenerme de vecina?
- ¿De verdad? – Caro miró a su hermana, entusiasmada. – ¡Me encantaría tenerte cerca! No sabía lo mucho que te había echado de menos hasta que volví a verte. ¡ Y aquí al lado! Podemos poner una puertecita de comunicación entre los jardines…
- Y dejar que nuestros futuros hijos crezcan juntos…
- Y compartir una minipiscina…
Caro abrazó a su hermana.
- ¡Me encantará! ¿Cuándo te mudas?
Marcia se echó a reír.
- ¡Calma! Tengo que comprar la casa, vender el piso y hacer la mudanza. Y tengo que arreglar lo del trabajo. ¿Sabes qué voy a hacer también? Pondré una asesoría de belleza; la mitad de la gente no tiene ni idea de lo que le sienta bien o mal y no son felices porque no se encuentran a gusto consigo mismos; yo puedo ayudarles mucho en eso. Pondré precios módicos y también puedo trabajar por internet; con tener una fotografía de la persona, puedo hacer mucho.
- La gente de por aquí no tiene mucho dinero, Marcia.
- Eso son tonterías; se puede ir bien vestida con ropa de mercadillo. Simplemente, hay que elegir bien. No hace falta ir a grandes marcas, ¡si vieses algunos modelos que he tenido que llevar yo! Infumables, totalmente infumables. Y carísimos, además. Bueno, estoy echa polvo; será mejor que me acueste. ¿Sabes? Tenía miedo de tu reacción.
Caro la miró, asombrada.
- ¿Por qué? Siempre serás bien recibida en esta casa, Marcia. Has acudido cuando más te necesité, y me habría encantado poder haber estado a tu lado cuando perdiste a tus bebés.- Caro bajó la cabeza. – Pero no lo sabía. Siempre he sido muy egoísta; nunca me he preocupado mucho por la vida de los demás. No puedo cambiar el pasado, pero sí planear el futuro. Siempre estaré a tu lado, ¿vale, Marcia? - Se quedó un rato callada. – Siempre y cuando no vuelvas a poner una rama de apio en la comida, claro…
Marcia le lanzó un cojín.
- ¡Boba! Buenas noches, Caro.
- Que descanses, Marcia.


¡Ainssssssssss qué dos!!!! A mí me parece que éstas se les va la pinza porque de pequeñas jugaron demasiado tiempo con las Barbies. A ver, Javi, Alex… ¿dónde os metéis? …estos no saben quién es Ken…
¡¡¡Pero qué penita me da que se acabe estooooooooooooo!!!!!!!!!!!!
Pues a mi me da una alegría que no te cuento… ¡Estoy más hartaaaaaaaaa!
Que bonito…..!!!!! amor de hermanas…hasta que se tiren de los pelos….
VAmos, si mi hermana me dice que se muda al piso de al lado, me marcho a un chabolo gitano de esos…
Mujer a un chabolo……….pobres niñas…!!!!!! con el frio que hace en invierno….XD : )
pues a mi me gustaría, que quieres que te diga-…….jejejej
A mi tampoco me importaría tenerte de vecina, Vane, pero mi hermana está muy bien en su casa.
Mira, yo como no tengo hermanas eso que me evito…….pero hoy que todo el mundo tiene coche…. cada uno en su casa.. y Dios……………..
Pues yo creo que no quiero a nadie conocido puerta con puerta…..no,no…las distancias están bien, mínimas en algunos casos, pero necesito mi espacio… Una que es rarita…
pues yo si…..juuuuuuuuuuuu, buscame algo cerquita….jejeje