Palabras (XVII)
- ¿Quieres un trozo? – Carolina le extendió un pedazo de bocadillo, y Javier abrió la boca, distraído. Caro se lo metió dentro mientras Cristiana los miraba, sonriendo.
- Me voy a dar otro baño, ¿vienes?
Caro agitó la mano, indicando que se fuera solo.
- No, vete. Aún tengo que comerme el otro bocadillo y además, estoy muy bien acompañada. – Carolina terminó el primer bocadillo. – Dime Cristiana, ¿cómo soportas a tu cuñada? Lo de María está claro: la invitas por los bocadillos.
Cristiana se reía.
- Mi cuñada no es mala persona, el único problema es que todo lo sabe y todo lo entiende.
- Pues casi prefiero que sea mala persona. ¿Qué tal es su marido?
- Otro igual que ella, pero en masculino.
- ¡Qué bonito! Vienen a pares, como los calcetines baratos.
Cristiana se partía de risa.
- Pero no son mala gente, en serio. Cuando los trates más, llegarás a apreciarlos.
Caro dejó de comer, mirándola.
- ¿Cómo? ¿Tengo que verlos más veces?
- Sí, si quieres seguir viniendo a esta casa. Tengo que ir al baño, eso de estar embarazada es una lata. – Cristiana se levantó y Caro se quedó sentada en el césped, con las piernas cruzadas y el plato encima de ellas.
Terminó de comer y se echó hacia atrás. En la piscina, Javier remoloneaba acostado en un colchón hinchable.
La verdad era que no estaba nada mal, el tipo de hombre que a Carolina más le gustaba: pelo corto castaño, ojos rasgados color avellana, piel morena y ancho de espaldas. Se veía que era un cuerpo trabajado, aunque no excesivamente musculado: a Caro le horrorizaban los musculitos marcados de gimnasio. Tenía un vientre completamente liso y el bañador le sentaba de maravilla. Bueno, mejor pensaría en otra cosa.
¿Qué estaría haciendo Daniela? Caro miró alrededor, sin encontrar ni rastro de la niña ni de Cris. Se levantó, un poco preocupada; no le había hecho a su hija el menor caso en toda la tarde.
Se levantó del césped y dio una vuelta a la casa. Detrás, al lado de un futbolín, Luis hijo y los chicos que habían tirado a Daniela a la piscina hablaban de sus cosas. Al ver al Carolina se quedaron en silencio.
- Hola chicos. Luis, ¿has visto a Daniela?
- No, pero si quieres te acompaño a buscarla.
- Vamos todos.
- De eso nada, me lo ha pedido a mi. – Carolina los miraba, regocijada. Les doblaba la edad a todos ellos, y aún así, se peleaban por estar a su lado. -¿Vamos?
- Vamos.
Caro y Luis caminaban juntos, en silencio. Luis parecía cohibido a su lado y Carolina no sabía de qué hablar con un adolescente. Buscó un tema de conversación desesperadamente.
- ¿Y qué, lo estás pasando bien? – Carolina se habría tirado de los pelos, por mema. ¿A quién se le ocurre hacer semejante pregunta?
- Pues sí… Oye, Caro. Mis amigos no querían hacerle daño a Daniela; simplemente vieron la oportunidad de reírse un rato y la aprovecharon.
- No te preocupes, Luis, no pasa nada.- Se paró en seco – ¿Oyes eso?
- ¿Eso? Claro. Es el fagot de Cris. Eso quiere decir que están en su dormitorio. Sube; es la segunda puerta a la derecha. – Hizo una mueca – Yo no voy; paso de meterme en la habitación de la nena. – Y dándose la vuelta, dejó que Caro entrara sola en la casa.


¿Y dónde está el churrasco? ¿O es que me he vuelto a saltar algo? Es que tanto bocadillo… a ver…
bueno, pues yo sigo diciendo que esas bromas no me gustan nada….y yo les habría reñido, eso seguro!!!!
El churrasco se lo comieron mientras Javier y Caro estaban dándole al pico en la casa. Unos sinvergüenzas, te lo digo yo.
Vaneeee, para yaaaaa.
Vaneeeeeeeeeeeeee, que el Javier nos va salir Duque, ainsssss
Sigo sin saber quien es el Duque ese, pero me alegro de que os guste. A mi no me van nada los rubios (y a Caro tampoco)
¡¡¡¡ARGGGGG!!!! ¡Por Dios con el Duque ese! ¡Si no se afeita, qué asco! En el próximo post afeito a Javier del todo, que quede claro.
Por Dios, por Dios, no me lo depiles… déjale algún pelo en alguna parte, hija mía… que tal como lo estás describiendo está en la justa medida, ni le sobra, ni le falta… Virgencita, Virgencita…
pues nada ju,…….el duque pa mi, no importa.
De todos modos yo creo que clooney (no se como se escribe, pero se que se entiende) tampoco se afeita siempre…..jejeje
Coño Vane! te has dejado crecer la barba??
Creo que a Ju el Clooney tampoco le gusta
Si es que es muy rarita la niña ésta..
a mi no me gusta el clooney… no le veo el atractivo…
Bueno, valeee…, pensándolo mejor,Jú ¿por qué no nos metes a mí y a Vane de personajas de la novela y, en un inciso, depilamos al psicólogo entre las dos? ¿Hace?
Pero si la novela no es de terror…¡¡cómo os va meter!! No veis que va de modelos??
¿De verdad va de modelos? Yo pensaba que iba de señoras biólogas que diseccionan ranas y bichos parecidos en los laboratorios…
anda la virtu que graciosilla………matapollos grita
AAAAAAHHHHHHHHAAAAAAAAAAAAAAAAA
Vane, el del AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH es el otro… este es el del Ainsssssssssssss
Vale: Inés y Vanessa, depilación a domicilo. Luego no lloréis.
Creo que falta algo en: “Tengo que ir al baño, eso estar ”
¿Matapollos=Inés? ¿tengo yo una matapollitos?
Que barbaridad como charrais hasta se me ha olvidado el comentario que iba a hacer……………….a si Javier tiene buena pinta y a mi el clooney me parece super atractivo………..
Se hacen descripciones, y luego cada una lo moldea como le da la gana. Eso es lo bueno de la imaginación. Yo, por mi parte, le he plantificado la cara del póster que hay en la cabina de depilación de mi peluquería.
Tienes una matapollitos, sí. Voy a corregir eso.