Palabras (XI)
- Si quieres, podemos ir a la playa mañana por la mañana; me llevo a Cristina y buscamos cangrejos los cuatro; Daniela es feliz con ella. Estamos un rato y después colocamos su dormitorio, ¿te parece?
- Vale, mañana es sábado; la marea seguirá baja por la mañana. Supongo que a Daniela le gustará, pero no te prometo nada, lo que pasa por la cabeza de mi hija es un misterio para mi. El lunes tengo que ir a hablar con el director del colegio al que va a ir Daniela el próximo curso; dijo que quería conocer a la niña. No acabo con tanto papeleo, charla y médico.
- ¿Vas a llevarla al colegio del pueblo?
- sí, claro.
Javier sonrió.
-Entonces lo vas a tener sencillo; está ahí fuera, en la barbacoa. Es el padre de Adri, el amigo de Ricardo. Mi madre ya le habrá puesto al día de todo, así que sólo tendrás que saludarlo y todo saldrá sobre ruedas.
- ¡Vaya! ¿Hay mucha gente?
- Bastante. Están casi todos mis hermanos con sus familias; un par de amigos íntimos con sus parejas, y un montón de críos. Será mejor que salgamos, o van a empezar a pensar mal de nosotros.
Javier se puso en pie y tendió la mano a Caro, para ayudarla.
- No te preocupes, Javier. Si hay mujeres, alguna pensará mal seguro.
- ¡Mujer, qué cosas dices!
- Ya lo verás.
Fuera lucía el sol, y la gente remoloneaba entre tumbonas, bartolas, sillas y toallas esparcidas por el césped. Los niños jugaban por toda la finca, todos mojados de la piscina y todos con una camiseta empapada puesta.
- ¡Hombre, ya habéis salido! – Cristiana se levantó de la silla, acercándose a ellos. – ¿Va todo bien?
- Sí, Cristiana, gracias. ¿Dónde está Daniela?
- ¡Oh! Correteando por ahí. ¿No te quieres dar un baño? Hace calor. ¡Chicos! Atended: – Cristiana dio una palmada. La gente levantó la vista, atendiéndola. – Os presento a Carolina. Decid “¡Hola, Carolina!”.
- ¡Hola, Carolina!
Carolina sonrió.
- Hola. ¿Por qué están todos los niños con la camiseta mojada?
- Bueno, Cristiana nos explicó que a tu hija no podía darle mucho el sol, y no nos parecía bien que fuese la única niña con la camiseta puesta; así que le hemos dicho a todos que hoy podían bañarse con ella: ha sido un éxito.- Hablaba un hombre de unos cuarenta años, que se había levantado a coger una cerveza.
- Muchas gracias, ha sido un detalle.
- La idea fue de Javier.
Caro se volvió hacia él, extendiéndole la mano.
- Gracias, Javier.
Javier se la estrechó.
- Un placer. ¿Te bañas?
- Dentro de un rato.


Este con la excusa de Dani, ya se va de paseo a la playa con Caro….
Que bonito………..esta relacion ……………va mejorando.
Veremos. Qué manía tiene la gente de que Caro se relacione con Javier.
¡Que la novela va sobre Dani, no sobre Caro!
Pero Caro es su madre y algo tendra que decir… o de algo tendremos que hablar.
Eso sí, que si no le damos a la tecla, a mi me va mal.
Creo que te falta un guión después de: “Javier sonrió.”