Las Cicatrices (III)
- Caro…
- ¿Mmmmmmm?
- ¿Tú crees que yo sería una buena madre? – Marcia, sentada en una silla, miraba por la ventana, distraída. Caro levantó la vista del libro que leía, sorprendida.
- ¡Claro que sí! ¿Por qué dices eso?
- No sé… A veces, cuando empiezo a pensar en mis hijos no nacidos, pienso que la culpable soy yo. Tú siempre has dicho que la naturaleza es muy sabia.
- ¡Marcia, no pienses esas cosas! Si fuese cosa de la naturaleza, jamás habría permitido que yo tuviese a Dani. ¡Pero si la abandoné!
- Tú no abandonaste a tu hija, Carolina, no seas absurda. Sin embargo yo no he sido capaz de terminar algo tan sencillo como un embarazo.
- Los embarazos no son sencillos, Marcia; son el proceso más complicado y frágil del mundo. Tú hiciste todo lo posible por tener a tus hijos, estoy segura. Sé que hiciste todo lo posible para que todo saliese bien.
- Pero no salió, Caro. – A Marcia le caían las lágrimas por las mejillas, dejándolas caer encima de la mesa.
Carolina se levantó y se acercó a su hermana, cojeando.
- Marcia, eres una de las personas más positivas que conozco, de las más maravillosas. Antes no había quien nos separase, ¿te acuerdas? Luego nos perdimos de vista. Pero en cuanto te necesité, acudiste sin pensarlo. La naturaleza es sabia, mi niña. Tendrás tus hijos. – Caro mecía a su hermana en sus brazos, con el pie herido descansando encima de una silla. Pensaba en Dani, en aquella niña que había tenido diez años y a la que nunca había hecho ni caso. – Tú deberías ser madre, no yo. Habrías sido la madre perfecta para Dani.
- Ni hablar, yo no me habría casado con Rafa por nada del mundo. Además, él estaba loco por ti… ¿Recuerdas cómo se te quedaba mirando?
Caro sonreía.
- Sí… ¡me ponía más incómoda! – Caro sacudió la cabeza, alejando los recuerdos de su mente.- Pero yo no hablo de Rafa, sino de Daniela. Cuando te veo con ella… no sé, la niña resplandece de alegría. Conmigo siempre está triste o enfadada.
- Sólo se siente desorientada, Caro. Ya lo verás, acabará adorándote como yo te adoro. Y suéltame ya, anda, que me das calor. ¡Ah! Y Caro…
- ¿Qué?
- Gracias.
En casa de Cristiana y Luis, Bele recogía la cocina en silencio, ayudada por Javier.
- Mamá…
Bele levantó una mano, pidiendo calma.
- Javier, comprendo que te sientas herido y que estés enfadado conmigo, pero yo sólo quería protegerte, ¿comprendes?
- Mamá, es que no hace falta que me protejas. Vivo solo desde hace muchos años y nunca me ha pasado nada, soy autosuficiente, soy adulto y paso ya de los treinta años. ¿Sabes que nunca me has preguntado que cuándo iba a casarme y a formar una familia? A mis hermanos los freías con esa pregunta. Tengo derecho a elegir a quien yo quiera, y además, creo que no he elegido mal. En cualquier caso, es superior a mi. Si tengo que elegir entre las dos la elegiré a ella, y ahora no quiero seguir hablando del tema. Estoy cansado, me voy para cama.
Y acercándose a su madre, le dio un beso en la frente y salió de la casa.


qué tierno todo….
tiernísimo, como la ternera gallega.
pues yo creo que una adopción sería perfecta, una primita para dani!!!!!
se ha pasado javier, pero vamos a ver, hace una semana que conoce a caro, ni siquiera vive en la misma ciudad……y le dice a su madre eso!!!! ufff muy mal hecho
Si tengo que elegir entre las dos la elegiré a ella !!!! pero que clase de hijo es este Javier, ….psicólogo tenia que ser. si la conoce hace dos dias, pero en que mundo vivimos !!!!!!!!!!!!
Y luego le da un beso en la frente.. yo le arreo por muy grande que sea……… ¨ pa que aprenda ¨
Yo tardé tres minutos en enamorarme de mi marido, y ya hace 24 años que estamos juntos.
Javier está enamorao, ¡qué le vamos a hacer!
Jajaja… así que el psicólogo estaba ediposo, ya se sabe, en casa del herrero cuchillo de palo. Ves, por eso mismo me separé yo de mi ex …que es un chico estupendo pero hacía todo lo que le mandaba su mamá.
Ainsssssssssssssss!!! a ver que hago yo cuando sea suegrona…