La Terapia (V)
El niño despertó y Caro, fascinada, miraba cómo se frotaba los ojos con los puños cerrados. Cuando enfocó su vista en la cara de Caro, sonrió y le tendió los brazos. Caro lo cogió y lo achuchó con cariño.
Cris vino corriendo.
- ¿Ha despertado? Tía Laura dijo que había que cambiarle el pañal. Toma la bolsa.
- ¡Espera, CRIS! – la voz de Caro tenía una nota de pánico – No puedo hacerlo sola, ¡échame una mano!
- ¡Pero es que ahora no puedo ayudarte, Caro, estoy ocupada! ¡Dani, hazlo tú! – Y poniendo una bolsa en manos de Dani, salió corriendo por donde había venido.
Madre e hija se quedaron solas, mirándose, cada una esperando que la otra diese el primer paso. Caro habló la primera.
- Si eres capaz de cambiarle el pañal, esta semana te doblo la paga.
Caro estiró al niño en la toalla y Dani, con mano experta, empezó a quitarle en pantaloncito de peto que llevaba.
Carlitos hacía ruidos con la boca, mientras se chupaba el puño cerrado. Dani le hablaba bajito, y el niño parecía feliz.
- ¿Cómo sabes cuál es la parte de atrás del pañal y la de delante? A mi me parecen iguales…
Sin decir ni una palabra, Dani abrió las lengüetas del pañal y se las puso hacia atrás, demostrando a su madre cómo se hacía.
- ¡Anda! No tenía ni idea, ¡pero qué lista eres, Dani!
Dani sonrió, encantada. Al momento apareció Javier con la limonada en la mano. Al verlo, Caro extendió la mano, solicitando su bebida.
- Mira que has tardado…
- Es que se ha acabado. Mi madre estaba haciendo más y estuve esperando a que terminase. ¡Hola, Carlitos! Qué bien te cuidan, ¿eh?
- Ha sido Dani, yo no tenía ni idea de cómo se hacía. Es muy lista.
Javier no quitaba los ojos de encima a la niña, que parecía haber olvidado todo su odio y canturreaba feliz, al lado del bebé. Parecía una niña sin preocupaciones, sin problemas; una niña normal de diez años que disfrutaba de una vacaciones de verano en compañía de su madre. Sin darse cuenta, Javier estaba mirando exactamente lo mismo que Caro, los enormes cercos oscuros debajo de los ojos de la niña.
- Oye, Dani. – Caro elegía cuidadosamente las palabras para no herir otra vez a la niña – Creo que es hora de marcharse. Has pasado mucho tiempo al sol y ya sabes lo que te dijo el pediatra: sol con mesura. Mañana tenemos otro día duro colocando muebles y otras cosas en la casa. Javier y Cris se han ofrecido a ayudarnos, ¿a que son muy amables? Yo estoy muy cansada y además, aún tengo que trabajar un poco, ¿te parece que nos vayamos ya?
Dani no dijo nada; se levantó y se marchó, dejando a su madre a solas con Javier y Carlitos.
- Creo que he vuelto a meter la pata, ¿verdad?
- No sabría decirte, no parecía enfadada. Ya veremos. ¿En serio os tenéis que ir?
- Dani está muy cansada, aunque ella misma no lo sepa, y yo también tengo que descansar. Debería leer algunos artículos; me los llevaré a la cama y, si puedo, les echo un vistazo. Sino, mañana me levanto temprano y trabajo un poco. Hoy ha sdo un día excesivo, necesito dormir, y la niña también.
Dani venía hacia su madre con las empapadas toallas de baño colgadas de su brazo.
Caro sonrió a su hija.
- Gracias, cielo. será mejor que nos despidamos de la gente, ¿te parece? – Al ver la cara de pánico de la niña continuó, apresuradamente – pero tú no tienes que hacerlo, voy yo y me esperas en el coche. A Javier no le importará hacerte compañía, ¿verdad? Toma – Caro metió la mano en el bolsillo del pantalón y sacó las llaves del coche, dándoselas a Dani – Vete y abre todas las ventanillas, seguro que es todo un horno. – Y cogiendo al niño en brazos, se fue hacia la casa a despedirse de sus anfitriones y de los demás invitados.
Los encontró a todos sentados en la mesa del porche; buscó a Laura con la mirada y le entregó al niño.
- Toma,Laura. Se ha portado fenomenal. Dani le ha cambiado el pañal y parece que lo ha hecho bastante bien, pero no te lo puedo asegurar porque no sé si se hace así o no.
Se oyó un comentario en voz alta, proveniente de la mesa.
- Pues no hace falta tener un título universitario para cambiar pañales, me parece a mi.
Caro, que había reconocido la chillona voz de la cuñada de Cristiana, abrió la boca para contestar, pero prefirió no hacerlo. Ignorándola completamente, se dirigió a Luis, que estaba a su lado.
- Luis, muchísimas gracias por todo. Nos vamos ya, que Daniela está muy cansada.- Miró a su alrededor – No veo ni a Cristiana ni a Bele, ¿te despedirás por mi?
La misma voz de antes se volvió a oír.
- Tampoco está aquí Javier…
Caro, perdiendo la paciencia, se encaró a la voz.
- Javier está con mi hija, en el coche. No nos pareció prudente que tuviese que encararse con un montón de desconocidos para despedirse, así que le he pedido que espere en el coche.
- Pues no le pasa nada por estar sola en el coche, digo yo. La finca está cerrada.
- Ya, pero es que mi coche está aparcado en la calle. No soy una madre perfecta, pero no voy a dejar a mi hija sola en un coche en una calle de las afueras del pueblo por nada del mundo. Ha sido un placer estar con todos vosotros. Hasta luego.
- ¡Espera, te acompaño!
Luis se levantó y asomó la cabeza por la puerta de la casa.
- ¡Cristiana, Carolina se va!
Cristiana vino apresurada, secándose las manos con una toalla.
- Hasta luego, Caro. Mañana te llamo, ¿de acuerdo?
- Gracias por todo. – Al ver que Luis se disponía a acompañarla, se volvió hacia él. – Luis en serio, no hace falta que me acompañes. Despídeme de tu madre, sino, esto se va a hacer interminable.
- Hasta luego entonces.
- Adiós.
Y Caro se encaminó hacia el portón de entrada, donde hacía rato que Javier y Dani le esperaban.


A mi me parece que Caro va mejorando en su actitud y que se esta esforzando mucho es que Dani vuelva a ser feliz, claro que cometera errores pero….quien no lo hace.
Cierto, Caro está mejorando y Dani es un sol… pobrecita mía.
Por cierto ¿dónde está el pañal sucio? Si yo fuese Caro se lo hubiese metido con disimulo en el superbolso de la supercuñadísima… vale, ya sé que soy muy mala aunque podría ser peor
A ver, Caro… si ves que está bueno el marido de la pedorra ésta no te cortes, te das un homenaje y le mandas un saludo, de tu parte, a su señora.
caramba con la cuñadita no??
Creo que todo va encauzándose….
Estoy hecha una bruta
parezco la Belén Esteban ¿vale? Lo siento, es que estas tías me ponen mala y hacen que me salga la verdulera que llevo dentro. Bufffffff…
A ver, ¡que es una novela! (pero confieso que esa cuñada está basada en alguien real, es una venganza).
De verdad, Ju, que a la cuñadísima la bordas
se ve que conoces bien a estos especímenes.
Mira, tú y yo tenemos que hacer un trato: yo te cuento de mi ex-familia, los tuneas un poco y te da para hacer una trilogía que va para best seller seguro.
…Y al atravesar el portón de la entrada, allí les esperaba a los tres la mismísima Ramba Julieta en persona, que con su M60 en mano, rrrrrtraaatraaaaartrttttrrrrr nos despidió a todos de Javier, de Daniela y de Caro. Se acabó. FIN.
¿Quieres que lo acabe?
Los findes no tengo tiempo para escribir, porque tengo a toda la familia en casa y los lunes las niñas no tienen campamento, aunque ayer fue un caso especial porque era 4 de julio y también estaba Cj en casa.
¿Acabar? ¡¡¡Norrrrrr!!!
¿Seguir? ¡¡¡`Síiiiiiii!!!!
y el 4 de julio ATPC.
NOTA PARA EL AUTOR:
Que sepa la autora, que las ¨terapias´ si no tienen un seguimiento diario no funcionan, a si que, si lo que queremos es que la relacion de Caro y Dani vaya mejorando, habra que ir indagando en sus vidas ……….y con la ayuda de Javier que es psicologo infantil……… Ahhh ni se le ocurra acabar tan pronto la novela, disfrute de sus merecidas vacaciones peo siga escribiendo…….
Gracias.
Matapollos, yo se lo hubiese metido no en el bolso, en la boquita de plata que tiene directamente…………aggggggg
Oleeeeeeeeeeee, Vane!!!!! Eso sí que mola!!!!!!!!!
Caaaalma!!!!!
Me cuesta mucho trabajo llevar la novela al día, porque no tengo demasiado tiempo libre. Tengo que actualizar el blog, escribir a mis padres, la casa… No creáis, no tengo demasiado tiempo.
Y si andan por casa las fieras, entonces nada de nada.
jejeje se anima la novela y los comentarios!!!! jú, no pares! XD
Varias faltas:
- En el párrafo que empieza con “- Dani está muy cansada” la última frase “Ho y ha sdo”
- Cuando le contesta a la cuñada tienes “Ha sido un pacer” (no sé si querías poner eso)
Arreglado, thanks