El Túnel (XI)
Cerrando los ojos, Caro suspiró aliviada.
Suponía que no era muy correcto quedarse encerrada en casa de unos desconocidos, pero es que no podía más. Le parecía impropio acostarse en el sofá, pero le habría encantado poder poner los pies en alto. Se acurrucó contra una esquina, y se quedó dormida.
- Perdón, no sabía que había alguien aquí. – Caro abrió los ojos, sobresaltada. No sabía dónde estaba ni quién le hablaba.
- ¡Perdón! Me he quedado dormida. – Se frotó los ojos, cansada.
- No se preocupe. ¿No estará más cómoda con los pies en alto? Se descansa mejor así.- Una anciana, con una funda de gafas en la mano, la miraba, sonriente.
- Esta no es mi casa y este no es mi sofá, no sería muy correcto. – Caro se puso en pie y extendió la mano hacia la anciana.- Usted es la suegra de Cristiana, supongo. Soy Carolina, Caro.
La anciana le dio la mano sin dejar de sonreír.
- Sé quién eres, eres la madre de esa pobre niña, Daniela. Tienes que estar agotada.
- ¿Lo está pasando bien? Daniela, quiero decir.
- Lo está pasando estupendamente. Nadie le hace caso y eso hace que esté relajada. ¿Y tú, estás mejor?
- Estoy un poco mejor, gracias. Me siento avergonzada; ¡venir de invitada y ponerme a dormir!
- Mi hijo nos ha dicho que la dejemos descansar. No puedo ni imaginarme la carga que está llevando usted sola. Javier dice que tanto usted como Daniela necesitan un respiro. Nos alegra poder dárselo.
- Es usted muy amable, eh…
- Isabel, me llamo Isabel; pero tanto los niños como los mayores me llaman Bele. Si me llaman Isabel, no contesto.
- Pues es un nombre precioso; mi madre también se llamaba Isabel.
- ¿Sí? ¡Qué casualidad! ¿Está viva?
- No, murió de cáncer hace ya muchos años. La vida, ya sabe.
- Si, hija. Ya lo sé. – Un ruido a sus espaldas les hizo volver la cabeza.
- ¡Mamá, te dije que la dejases dormir!
Caro no daba crédito a lo que veía. En la entrada de la sala, el hombre del hipermercado miraba a su madre con cara de enfado.


Una de dos: o sois muy buenas adivinando, o yo soy muy predecible escribiendo novelas.
Me voy a dormir.
y ahora que está super interesante….lo dejas!!!?? ponte a escribir a la de ya…
Ya estoy otra vez ‘enganchada’… solo deseo que llegue la hora del almuerzo para poder leer…
Estoy con Virtu: no pares… sigue, sigue
Se masca la tragedia…..tic tac tic tac…
Lo siento, pero soy ama de casa y tengo que ponerme con mis cosas; tendréis que esperar.
Y qué cosas tiene un ama de casa??? Anda, anda! no me pongas excusas….y curra un poquito
Como dicen mis hijos: jooooooo
Esto es un sinvivir, por Dios, por Dios. Julieta, yo creo que eres muy buena manejando la intriga… dejadla, niñas, no se nos vaya a estresar y se pase al gore
(Oye Virtu… ¿cómo has hecho eso?)
el qué hice??
Joer, qué estrésssssss!!!!!!
Virtu, a poner un comentario en blanco me refiero… yo no sabo.
Pero si tú escribes unos comentarios estupendos, ¿para qué quieres escribirlos en blanco?
Voy a probar yo…
Pues no me sale
Ves cómo no sale, ya decía yo que esta Virtu es una artista. A ver si canta.
Y tú si que eres estupenda, guapetona.
Yo tenía que haberme casado contigo, estoy convencida. ¡Lástima que no me vayan las tías!
Creo que mas que adivinas es que nos va la marcha………estoy deseando ver la reaccion de Caro, a si que voy a pasar pagiina a ver…..y por favor Julieta no te estresessssssssss.
Lástima…!!!
Aunque, para ser sincera, en este momento, prefiero a la Virtu.
ainsssssssss
Carmina, no te me vayas a estresar tú, y abandones el barco a medio leer.
Matapollos, no te lo perdono, que lo sepas.
pues no es tan difícil
y ¡no puede ser que en 3 días que me he “despistado” hayáis puesto tantas cosas! empezando por titajú que le vino la inspiración!
Ala, sigo mañana…
Es imposible.