Al bajar la marea

Al bajar la marea


  • Capítulos

    cerrar
    • El principio
    • El principio (II)
    • El principio (III)
    • El Principio (IV)
    • El Principio (V)
    • El principio (VI)
    • El Principio (VII)
    • El Principio (VII)
    • El Principio (VIII)
    • El Principio (IX)
    • El Principio (X)
    • La Playa
    • La Playa (II)
    • La Playa (III)
    • La Playa (IV)
    • La Playa (V)
    • La Playa (VI)
    • La Playa (VII)
    • La Playa (VIII)
    • La Playa (IX)
    • La Playa (X)
    • La Ayuda
    • La Ayuda (II)
    • La Ayuda (III)
    • La Ayuda (IV)
    • La Ayuda (V)
    • La Ayuda (VI)
    • La Ayuda (VII)
    • La Ayuda (VIII)
    • La Ayuda (IX)
    • La Ayuda (X)
    • La Ayuda (XI)
    • El Túnel
    • El Túnel (II)
    • El Túnel (III)
    • El Túnel (IV)
    • El Túnel (V)
    • El Túnel (VI)
    • El Túnel (VII)
    • El Túnel (VIII)
    • El Túnel (IX)
    • El túnel (X)
    • El Túnel (XI)
    • El Túnel (XII)
    • Palabras
    • Palabras (II)
    • Palabras (III)
    • Palabras (IV)
    • Palabras (V)
    • Palabras (VI)
    • Palabras (VII)
    • Palabras (VIII)
    • Palabras (IX)
    • Palabras (X)
    • Palabras (XI)
    • Palabras (XII)
    • Palabras (XIII)
    • Palabras (XIV)
    • Palabras (XV)
    • Palabras (XVI)
    • Palabras (XVII)
    • La Terapia
    • La Terapia (II)
    • La Terapia (III)
    • La Terapia (IV)
    • La Terapia (V)
    • La Terapia (VI)
    • La Terapia (VII)
    • La Terapia (VIII)
    • La Terapia (IX)
    • La Terapia (X)
    • La Bajamar
    • La Bajamar (II)
    • La Bajamar (III)
    • La Bajamar (IV)
    • La Bajamar (V)
    • La Bajamar (VI)
    • La Bajamar (VII)
    • La Bajamar (VIII)
    • La Bajamar (IX)
    • La Bajamar (X)
    • La Bajamar (XI)
    • Curando Heridas
    • Curando Heridas (II)
    • Curando Heridas (III)
    • Curando Heridas (IV)
    • Curando Heridas (V)
    • Curando Heridas (VI)
    • Curando Heridas (VII)
    • Curando Heridas (VIII)
    • Curando Heridas (IX)
    • Curando Heridas (X)
    • Las Cicatrices
    • Las Cicatrices (II)
    • Las Cicatrices (III)
    • Las Cicatrices (IV)
    • Las Cicatrices (V)
    • Las Cicatrices (VI)
    • Las Cicatrices (VII)
    • Las Cicatrices (VIII)
    • Las Cicatrices (IX)
    • Las Cicatrices (X)
    • Secuelas
    • Secuelas (II)
    • Secuelas (III)
    • Secuelas (IV)
    • Secuelas (V)
    • Secuelas (VI)
    • Secuelas (VII)
    • Secuelas (VIII)
    • Secuelas (IX)
    • Secuelas (X)
    • Secuelas (XI)
    • Secuelas (XII)
    • Secuelas (XIII)
    • Secuelas (XIV)


  • Personajes

    cerrar
    • Caro
    • Daniela
    • Rafa
    • Mayte
    • Lara
    • Adela
    • Hugo
    • Cristiana
    • Javier
    • los invitados de Cristiana
    • Marcia
    • Alejandro Suquía

  • Localizaciones

    cerrar





El túnel (X)

Por Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez
1 persona le gusta esto
| 0 | Compartir

Compartir

cerrar
  • Facebook
  • Twitter

El calor pegajoso del mediodía atravesaba sin piedad las gafas de sol de Caro, a quien le estallaba la cabeza.

Habría dado media vida por una aspirina. Caro conducía despacio, con la cabeza demasiado embotada para poder fijarse en la carretera.

- Y digo yo, ¿quedaríamos muy mal si nos marchásemos en un par de horas? No me siento con fuerzas para aguantar a la gente hoy. Espero que no hay muchos niños gritando por allí… – Caro seguía con sus pensamientos en voz alta, pero Daniela, perdida en los suyos propios, ni siquiera la escuchaba.

Debido a lo avanzado de la hora no encontraron mucho tráfico, y en menos de diez minutos ya habían llegado a las puertas de la finca de Cristiana.

Caro no sabía si hacer sonar el claxon para meter el coche, o dejarlo allí aparcado y entrar a pie en la finca. Optó por lo segundo.

- Anda, Dani, baja. Hemos llegado.

Caro llamó al telefonillo, que sonó lejano, en la casa.

- ¿Sí? – Una voz masculina desconcertó a Caro.

- Hola, buenas. Eeehhh, soy Carolina, madre de Daniela Suárez. Cristiana nos ha invitado hoy a comer aquí…

Se oyó un zumbido y la puerta se abrió. Carolina entró en la preciosa y cuidada finca de su amiga, donde varios coches aparcados y un montón de niños corrían por todos lados.

Una pequeña figura con un bañador rojo llegó corriendo a saludarlas.

- ¡Hola Carolina, hola Daniela!

A Caro, los gritos de Ricardo le taladraban el cerebro. Sacando fuerzas de flaqueza, sonrió.

- Hola Ricardo, ¿qué tal?

- ¿Por que no metes el coche como todo el mundo?

- Porque nadie me ha dicho que meta el coche.

- ¡Ah, vale! ¿Sabéis qué? ¡Mamá ha invitado a Adri! – Y después de gritar de contento, salió pitando a buscar a su amigo.

Caro, incómoda, fuera de ambiente y sin conocer a nadie, siguió andando, seguida de Daniela.

- ¡Hola, no sabía que habías llegado! – De un lateral, Cristiana venía con un bebé en brazos. – ¡Hola Dani! Cris lleva horas preguntando por ti. ¡María Cristina, ven a buscar a tu amiga! –  Cris llegó gritando de alegría, seguida de dos niños más o menos de su edad.

A Caro el dolor de cabeza le daba náuseas, y los gritos lo agudizaban.

- Dani, está el sol muy fuerte ahora; no te quites la camiseta y ponte crema, ¿vale? Recuerda lo que dijo el pediatra; no te quites la visera, que no te dé el sol en la cara. – Daniela se iba ya con su amiga, y Caro se volvió a Cristiana. – Por favor, dime que ese niño no es tuyo.

Cristiana rió.

- No; es mi sobrino, ¿quieres cogerlo?

Caro negó con un gesto.

- La última vez que tuve un bebé en brazos (y la única), fue cuando me pusieron a Daniela encima después de nacer. No tengo constancia de haberla cogido más veces. Por favor, Cristiana, dime que tienes aspirinas.

- Paracetamol, si te vale.

- Me vale hasta una guillotina. Me estalla la cabeza. Llevo tantos días durmiendo mal que ya no puedo más, y este maldito calor me está matando.

- Vente, anda. Vamos a la casa.

El interior de la casa estaba fresco, y Caro sentada en un cómodo sofá de una sala en penumbra, tomaba la pastilla con un vaso de agua.

- ¿Qué tal el día de hoy?

- Mejor pregúntame otra cosa.

- Vale. ¿Tienes hambre?

- No. Toma, iba a comprar unos helados pero al final no pude, he traído vino.

- ¡Vaya, muchas gracias! Mi marido te lo agradecerá. – El niño se revolvía, inquieto. – Chist, ahora te llevo con mamá. – Miró la agotada cara de Caro. – Oye, Caro, ¿quieres quedarte un rato aquí? Nadie te molestará. No te preocupes por la niña; entre todos la cuidaremos. En cuanto a los helados, mi cuñado ha comprado para acabar con el hambre de Africa, no te preocupes.

- Ya sabes que Daniela no habla.

-  No te preocupes, todo el mundo está sobre aviso y Javier nos ha dado unas nociones básicas de comportamiento, que básicamente son dejarla en paz. Solo Cris tiene permiso para presionarla un poco. Haremos una cosa: Tú descansa un rato y si veo que la niña se siente agobiada, vengo a buscarte, ¿te parece?

- ¿No te importa tener a una desconocida rondando por la casa?

Cristiana se echó a reír.

- En esta casa estamos en este momento, quince adultos de la misma familia. No he contado a los niños. ¿Estás segura de que quieres rondar por la casa?

Caro negó con la cabeza.

- Sólo quiero que me pase la cabeza; me estalla.

- Pues échate un rato y descansa; los gritos de los niños no te molestarán porque tienen prohibido entrar en esta parte de la casa cuando hay barbacoa; sal cuando te encuentres mejor. Carlitos, dile adiós a Tita Caro. – Y cogiendo la manita del niño, la agitó al aire. Caro sonrió.

- Hasta luego, Carlitos. Ha sido un placer. Gracias por todo, Cristiana. ¿Sabes qué? Te pega el nombre.

- Eso dice mi padre.

 

¿Te gusta este libro? ¡Haz que todo el mundo se entere!

  • Tweet

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Patrocinadores
Desarrollo web expertos en WordPress
Alquiler apartamentos vacacionales
Apartamentos Sant Joan Menorca 2012
Entra en contacto para analizar las opciones de patrocinio
  • SoopBook
    • Inicio
    • Tour
    • Comunidad
    • Blog
    • Ayuda
    • Planes
    • Librería
  • Libros recomendados
    • La sombra sobre Corathor
    • “LAS RAZAS” relatos del abuelo
    • FJ – Poemario
    • Poesía 2011
    • BuddyPress para todos los niveles
  • También te pueden gustar
    • manual
    • A different birthday
    • Sintaxis fácil
    • Solo eS poeSía
    • En las paredes
  • Crear un libro
  • Identifícate
  • Registrarse