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El Túnel (V)

Por Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez
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Caro no encontraba la tarjeta de John por ninguna parte y además, tampoco estaba muy segura de que la hubiera metido en la agenda.

Al cabo de un rato desistió, dejándose caer en la butaca, derrotada. No encontraba ni la agenda, ni la tarjeta. Mañana le diría a Adela que la buscase.

Miró el reloj del ordenador; las seis y media de la mañana. Llevaba muchos días sin dormir bien y el cansancio iba pasando factura.

No valía la pena volverse a acostar; en media hora tendría que levantarse; así que se fue a dar una ducha larga y concienzuda, aprovechando para depilarse, que el bañarse en una piscina con adultos no era lo mismo que ir a la playa con una niña.

Se puso crema, se secó el pelo, y después de ver las profundas ojeras oscuras con las que la falta de sueño le había obsequiado, decidió maquillarse con esmero.

El corrector antiojeras no hizo milagros, pero el iluminador de rostro le dio algo de vida. Con un fuerte suspiro, dejó el baño y fue a despertar a Daniela.

- ¡Buenos días, Daniela! Hoy hace un día perfecto. Levántate y dúchate, que tenemos que ir a hacer los análisis; ya desayunaremos después con calma en cualquier lado. No te tires cinco horas debajo del agua, ¿vale? En quince minutos tienes que estar lista. Baja cuando termines. – Caro levantó la persiana del dormitorio de su hija y recogió la ropa sucia.

Adela trajinaba ya por la cocina, y por la casa se extendía un delicioso olor a café.

- ¡Buenos días, Adela! Has venido pronto, hoy…

- Sí, es que tengo que irme antes, espero que no te importe.

- Ya sabes que no; mientras cumplas tus horas, el horario lo pones tú. Por cierto, ¿has visto mi agenda por algún lado? No la encuentro, y eso que esta noche he puesto mi despacho del revés.

- Ya, ya he visto cómo lo has dejado. Es tu casa, hija, pero es que eres un desastre.

- Ya lo sé. Hoy tengo que llevar a Daniela a hacer una analítica, y después tengo que ir al laboratorio. ¿Echarás un vistazo y me avisarás si la encuentras?

- Claro. ¿Qué te dijo ayer el pediatra?

- Que está muy baja de peso, y que tengo que hacerle comer. Por cierto, hoy tenemos una barbacoa. – Adela levantó una ceja, extrañada – ¿Pasa algo?

- Nada de nada. Es la primera vez que te oigo comentar que tienes vida social.

- Conocí ayer en el pediatra a una madre, a lo mejor sabes quién es. – Caro sabía que Adela conocía a mucha gente, y aquél no dejaba de ser un pueblo. – Se llama Cristiana y lleva la banda infantil del pueblo, y está casada con el director de un instituto, o colegio… La verdad es que no me enteré bien.

- ¡Ah, sí! tienen un montón de hijos… Son buena gente.

- Daniela ha hecho buenas migas con su hija, Cris; y hoy nos han invitado a ir a su casa. ¿Qué podría llevar? No voy a ir de vacío.

- Vino para los adultos; helados para todos, o pasteles, o una tarta. También puedes llevar flores a la anfitriona.

- ¡Qué barbaridad! ¿Todo eso?

- No, te doy opciones. Ni se te ocurra llevarlo todo, o pensarán que eres Mamá Noel.

Daniela bajaba por las escaleras, bostezando.

- Venga, Dani, saluda y vámonos.

- Hola Daniela, adiós, Daniela. -Sin esperar a que la niña hablase, Adela saludó a la cría para que no Caro no se enfadase con ella.

Muy a su pesar, Daniela medio sonrió y Adela, guiñando un ojo a Caro, se despidió con la mano.

Carolina abrió el portón del garaje y sacó el jeep, pisando el acelerador.

- Cuanto antes lleguemos, antes saldremos y podremos desayunar, ¿tienes hambre? Vete pensando el menú; te doy a elegir entre pastelería, cafetería de alto nivel, o panadería de toda la vida. Digo yo que alguna habrá cerca del laboratorio.

Al ver el semáforo en ámbar, Carolina aceleró y pasó en rojo, lo que le valió una fuerte pitada de un coche que estaba en el cruce.

Levantándole el dedo corazón de la mano izquierda, Caro siguió adelante sin hacerle el menor caso. Encontró un hueco y aparcó, con dos volantazos.

- Tengo que comprar un coche con dirección asistida, éste me está matando los brazos.

Caro salió del coche y levantó el asiento para que Daniela saliera. Al cerrar la puerta, oyó las voces.

- ¿ESTÁS LOCA?

Carolina levantó la vista, sorprendida.

- ¿Cómo dice? – El conductor del coche que le había pitado estaba enfadadísimo.

- ¿Pero qué forma de conducir es ésa? Y con una niña, además, y luego hay accidentes. ¡Menuda irresponsable!

Caro no daba crédito a lo que oía.

- ¿Y tú quién te crees que eres para venir a increparme de esa manera, el Director General de Tráfico? Anda y que te den. – Caro cogió a la avergonzada niña de la mano y se fue de allí.

- ¡Y me deja con la palabra en la boca! ¡Oye, que te estoy hablando!

Caro volvió a levantar el dedo corazón y siguió de largo.

- Vámonos, hija. Está loco de atar. Si no sabe conducir, que le den unas lecciones.

No estuvieron mucho rato; por lo temprano de la hora, no había casi nadie haciéndose análisis.

Daniela tampoco quiso desayunar, así que Carolina le compró un croissant y se lo plantificó en la mano, obligándola a comer.

- No iremos a casa de Cris si no te comes eso. Ahora tengo que ir al laboratorio. No te preocupes, no tardaremos mucho. Luego vamos a comprar algo para llevar a la barbacoa, ¿qué te parece?

Daniela no contestó y Caro, acostumbrada a su mutismo, tampoco le hizo mucho caso.

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Comentarios 10 comentarios sobre El Túnel (V)

  1. vane dice:
    13 junio, 2011 a las 19:27

    Ufff, que me da que este era javier…….a ver si adivino una…..jejejej

    Responder
  2. Avatar de Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez dice:
    13 junio, 2011 a las 19:58

    ¿Por qué iba a ser Javier?

    Responder
  3. Carmina dice:
    13 junio, 2011 a las 20:08

    Esta chica es un poco agresiva conduciendo nooooo!!!!!!!!!!

    Responder
  4. Avatar de Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez dice:
    13 junio, 2011 a las 20:42

    Siiiip, tengo la teoría de que todo el mundo se vuelve un energúmeno al volante.

    Responder
  5. rozio dice:
    14 junio, 2011 a las 19:29

    hay mucho energúmeno al volante… pero no todos… además algún semáforo es digno de saltar… porque eso de a las 3 de la mañana esperar a que un peatonal se ponga en verde es pecado ;-)

    No esperaba yo eso de Caro… con la mosca muerta que parecía… a lo mejor puede que me caiga bien :-P

    Responder
  6. Avatar de Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez dice:
    14 junio, 2011 a las 20:18

    Mi marido es uno de esos energúmenos, por eso no quierollevar el coche con é de copiloto. ¡Yo quiero mi propio coche! (automático).

    Responder
  7. Conchi dice:
    17 junio, 2011 a las 8:45

    pues yo te digo una cosa, conduciendo así, muchas papeletas con su hija no se va a ganar eh!!!…..no se da cuenta de que su hija sufrió un accidente???…supongo que estas cosas le harán recordar más aún el accidente!!!

    Responder
  8. Avatar de Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez dice:
    17 junio, 2011 a las 10:09

    Pues sí, pero Caro no piensa mucho en los demás.

    Responder
  9. nepShogedoLed dice:
    15 agosto, 2011 a las 2:04

    necesidad de comprobar:)

    Responder
  10. Avatar de Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez Julieta Valcárcel-Ríos Domínguez dice:
    15 agosto, 2011 a las 3:08

    No entiendo nada.

    Responder

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