El Principio (IV)
- Tú no eres mi madre.
Las palabras de Daniela resonaron en los oídos de Carolina como un disparo, un disparo con silenciador: silencioso, seco y lleno de odio.
Caro abrió la boca para contestar, pero prefirió no decir nada; la niña tenía razón. Ella la había llevado en su vientre, la había parido y llevaba sus genes, pero por lo demás, su madre era Mayte.
Caro sabía muy bien a qué se refería su hija: la niña hablaba de amor, de noches en vela, de aplausos por logros conseguidos, de rigidez de horarios y comidas calientes, de ropa limpia y brazos abiertos; la niña no hablaba de células, hablaba de almas, y de eso Caro no entendía nada.
Le había negado a su hija el calor humano que una madre debe dar; había estado lejos y aún más que lejos: había estado ausente.
Ni siquiera se había molestado en mandarle regalos por su cumpleaños, por las notas, por Reyes o porque sí; simplemente metía dinero en una cuenta para su hija cuando ésta fuese mayor.
Demasiado tarde se daba cuenta de su error; los niños no entienden de dinero, entienden de cariño y éste no se puede comprar.
La lluvia amainaba un poco y el coche se movió unos metros más.
Caro pensaba en su hija.
¿Cuántas veces la había visto en diez años: tres, cuatro? La verdad es que no había mostrado el más mínimo interés en ella. Sabía que era feliz y que estaba bien cuidada. Rafa, el padre de Daniela, así se lo confirmaba por correos electrónicos mandados casi a diario. Su matrimonio había fracasado pero su amistad continuaba; nunca debían de haber sido pareja, ¡eran tan distintos!
Ella, con la mente clara y puesta en la ciencia; él, concertista de fama y devorador de libros: las ciencias y las letras mezcladas.
El resultado fue un desastre y no por falta de amor; más bien fue falta de interés, y la culpa era de Caro, y ella lo sabía.
Las cosas habían estado bien así hasta que lo impensable, lo inaudito se había convertido en realidad: Mayte y Rafa estaban muertos, Lara también y Daniela volvía con ella; sólo que su hija ya no era su hija.
Iba a tener que empezar desde el principio.


complicadilla la cosa….
bufff…ya estamos enganchaditas otra vez…..quiero mas!!!!
Esta vez irá con más calma, como mucho dos posts al día.
suficientes
aunque engancha la cosa….
Muy bueno, me estoy qeudando asombrada…