Curando Heridas (III)
- Alguien tenía que decírselo, Caro.
- Ya lo sé, pero yo no puedo. Después de todo lo que ha pasado, con lo que me odia y el poco afecto que le he demostrado durante diez años, creo que no soy la persona indicada para hacerlo. No le puedo pedir nada porque nunca le he dado nada.
- No seas así de dura contigo; cediste la custodia porque creías que era lo mejor para la niña pero, déjame que te diga una cosa: Hiciste mal.Tendrías que haberte quedado con la niña.
Caro la miró como si estuviese mal de la cabeza.
- ¿Estás loca? Marcia, tú sabes como vivo: mi vida es mi trabajo.
Marcia denegó con la cabeza, interrumpiéndola impacientemente.
- No. Tu vida es tu trabajo porque no has tenido a Daniela. Para Rafa, la música era su vida. ¿Has visto que haya dejado sus conciertos y sus giras por estar con ella? No lo ha hecho; pero tú has abandonado el proyecto de tu vida para estar con ella. La niña habría estado mejor a tu lado. Sería más responsable y más feliz.
- Eso no es justo, Marcia. Rafa y Mayte la han cuidado muy bien.
- No; Rafa y Mayte le han dado millones de cosas materiales. Mira su dormitorio; es de diseño exclusivo. – Caro levantó una ceja. – Seguro que ni cuenta te has dado, ¿verdad? Cada cosa que hay en esa habitación es cara, pero fría e impersonal. Lo único que han hecho esos dos es gastarse dinero en la niña, pero no le han dado un mínimo de educación. ¡Se cree que tiene derecho a todo!
- ¡Marcia, la niña ha perdido a su familia!
- ¿Y tú, no eres su madre?
- Yo soy una desconocida.
- Si eres una desconocida, tampoco es todo culpa tuya, porque Rafa ya podría haberle hablado de ti.
- Y lo hizo. Te voy a enseñar algo, espera.
Caro cojeó hacia el estudio buscando la carta de Rafa. Revolvió papeles, miró en el bolso, buscó por el suelo, pero la carta no aparecía.
- Oye, ¿tú has visto una carta escrita en papel azul?
- ¿Yo? No, ¿por qué?
- Porque me falta. Era la última carta que me escribió Rafa. Decía que la niña quería venir a conocerme, y que este verano vendrían a pasar unas semanas aquí para que la niña pudiera estar conmigo. Que Daniela guardaba mis reportajes de revistas, y todo lo referente a nosotras.
- Si la niña hubiese sido tan feliz allí, no estaría deseando conocerte, Carolina. No sé, algo no me cuadra.
- ¿Deseando conocerme? ¡Si me odia!
- Acabas de decirme que la carta decía que la niña quería conocerte. ¿Cómo iba a querer conocerte, si nunca ha estado contigo?
- No sé; ella sabía que yo era su madre, pero Daniela sí que era feliz allí, Marcia. ¡Eso seguro!
- Es igual, se merece un cachete.
- Tú lo solucionas todo a base de cachetes.
- Eso no es cierto, pero esa tontería de ahora de que los niños no se pueden tocar, me saca de mis casillas. Un bofetón a tiempo soluciona muchas cosas; y hay que ser memo para no distinguir un bofetón de un palizón.
Caro se dejó caer en el sillón, agotada.
- Me parece que me voy a ir para cama y olvidarme del mundo. Andar a la pata coja me cansa un montón y no tengo ganas de hacer nada. Me llevo los artículos para cama y les echo un vistazo. ¿Y tú?
- Yo me quedaré aquí, si no te importa.
- Haz lo que quieras, que es tu casa. ¡Quién me mandaría bajar las escaleras!
- Puedes hacer vida arriba, si quieres.
- Ni hablar, el mundo no se cuece en las nubes. Mejor abajo.
- Pues baja cuando quieras, pero ahora sube.
- A eso voy. – Se levantó y se fue cojeando. – Buenas noches, Marcia. Y gracias por venir.
- Buenas noches, Caro. Es todo un placer.
Y tirándose en el sofá, apoyó el ordenador sobre las rodillas y se dispuso a trabajar.
-


y abriendo el que????? no leo nada….ainss
pues tiene razón marcia, ha tenido de todo material….
Abriendo el ordenador. Este post me ha dado muchos problemas, espero que Soopbook no se estropee o y a os viendo comprando el libro para saber el final.
Desgraciada.
¡¡¡Ainsss!!! ¡Cuánta falta de cariño tienen todos estos pollos! Son peor que las hienas…
Peor.
¿A quién le llamas desgraciada tú?
Mujerrrr… si nos vas a cobrar para saber el final…
¡¡¡Ainssss!!! No quiero oír esa palabra “final”… Yo quiero conocer alos nietos de Daniela.
yo lo compro ….seguro….;-)
y ahora en el ordenador estaría escribiendo una nota diciendo todo lo mucho que significan su madre y su tía….¡cómo si lo viera!
Olvídate, Virtu. El ordenador lo usa para juegos, como todos los críos.
¿Los nietos de Danielaaaa?
Pero, ¿tú que quieres, un culebrón tipo “la Dama de Rosa”? ¿O algo menos empalagoso tipo “Dinastía”?
hola JU, en la última parte “… Ni habla, el mundo no se cuece en las nubes. Mejor abajo.” me imagino que quisiste poner “NI HABLAR…” Saludos!
Yo creo que la carta la encontró Dani y se la quedó…si el papel era azul, ella supongo que sabría que era de su padre…quien escribe una carta en papel azul???
Nadie, yo siempre lo hago en papel verde, pero azul nunca
Corregido.
Yo… A veces.
Y a veces recibo cartas con florecitas, mariposas… Pero es probable que Daniela reconociese el sobre o la letra de su padre.
Mientras no la haya roto para que no queden pruebas de que Daniela pensó en algún momento conocer y ver a su querida madre.
Jo…. que mal pensada soy …….
Algo, sólo algo.
!!Ya sebes piensa mal y acertaras !!!!!!!!!!!